Esa panacea llamada «CORE»

La palabra “CORE”( que significa “núcleo o centro” en inglés) está muy de moda en nuestros días. En lo que al sector del cuidado físico y del fitness se refiere, constituye una de las palabras clave de los entrenadores y profesionales, aunque a día de hoy todavía es un concepto no comprendido o, al menos, no en su totalidad, por todo el colectivo de personas que realizan algún tipo de actividad física en nuestro país. La respuesta más coincidente de aquellos que dicen saber su significado es que “el core son los abdominales”. Sin embargo, podemos afirmar que esta definición es incorrecta, o cuanto menos, incompleta. Procedamos entonces a explicar el significado del «core» en el campo de la salud física. Qué es realmente el core? El “core o núcleo” es el área que engloba toda la región abdominal y parte baja de la espalda. Lo componen los siguientes músculos: Oblicuos, recto abdominal, musculatura de la pelvis y suelo pélvico, el diafragma, los multífidos y el músculo más importante de todos: el músculo transverso abdominal. Las funciones más importantes que realiza nuestro core son las siguientes: Protege los órganos internos. Una buena musculatura del core actúa de coraza  protegiendo nuestros órganos internos. Este hecho es de vital importancia, ya que dicha zona corporal está desprotegida por la ausencia de estructura ósea. Actúa como el centro de gravedad del cuerpo. El core conecta el tren inferior y el tren superior de nuestro cuerpo. De esta manera, activando y trabajando conscientemente el core durante nuestra práctica deportiva ganamos una notable mejora en nuestro equilibrio, estabilidad y la coordinación muscular y de movimientos. Mejora y controla nuestra respiración. Trabajando la musculatura profunda abdominal( transverso) y el diafragma con ejercicios específicos, conseguimos ser más precisos en nuestra respiración al realizar cualquier tipo de actividad deportiva o diaria. Reduce el riesgo de lesiones y equilibra tu postura. Al ser la base desde donde se inician todos nuestros movimientos, tener un core estable nos permite mantener las posturas, ser conscientes de ellas y/o corregirlas, disminuyendo así el riesgo de lesiones en ejercicios o actividades físicas comprometidas ( coger paquetes, hacer sentadillas, realizar portés y agarres y giros de baile en pareja, etc…). Mejora sustancialmente nuestra biomecánica de movimiento. Teniendo un mejor control del core educamos al cuerpo a realizar posturas y movimientos de calidad. Para mejorar de manera global nuestro core es muy interesante añadir a nuestra rutina de ejercicios herramientas deportivas como el fitball y el bosu (que de forma precisa y específica, trabajan la musculatura estabilizadora de la columna y el equilibrio sobre superficie inestable) y también practicar algunos ejercicios y secuencias de Yoga y de Pilates, Pon en práctica esta información y pídele a tu entrenador/a consejos y ejercicios para trabajar tu core, tu cuerpo y tu salud te lo agradecerán profundamente!!

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