«Eres lo que comes»

En este artículo vamos a bajar a tierra el significado de la frase tan escuchada y repetida en el sector del fitness y la salud “ERES LO QUE COMES”

En un sentido literal de la frase, ésta nos viene a decir lo siguiente:

“El tipo de alimentos que ingerimos y los hábitos de alimentación que llevemos en nuestro día a día, van a determinar de manera directa nuestro aspecto físico exterior y nuestro bienestar físico interior ( el correcto funcionamiento de nuestros órganos y vísceras, sistema nervioso y músculo-esquelético, nuestro metabolismo y nuestro cerebro)”.

Hasta aquí, FÁCIL. En la actualidad, las culturas de los países desarrollados cada vez disponemos de más información acerca de cómo alimentarnos de manera equilibrada y saludable, y siendo así, aquí viene la gran paradoja:

-¿Por qué cada vez existen mayores índice de obesidad y de problemas cardiovasculares en nuestra población debido a la mala alimentación?

-¿Que factores hacen que se produzcan trastornos alimenticios, pudiendo llegar a producir graves problemas de salud?

-¿Sabiendo la importancia directa que tiene el alimentarse correctamente en nuestro bienestar, por qué lo seguimos haciendo mal una y otra vez?


Pero, ¿¿De verdad es tan grave como lo pintan??

“ GRAVE Y URGENTE” Así es como lo califico yo mismo.

Desde mi punto de vista, hay 2 problemas principales:

La ignorancia general hacia el cuidado hacia nosotros mismos.

Nos preocupamos de hechos sin importancia y de patrones y circunstancias externas que dicta la sociedad y que para nada son necesarias en nuestra vida diaria, y sin embargo estamos totalmente desconectados de nosotros mismos, de nuestro saber y cuidado interior.

-La total manipulación de los medios de las industrias alimentarias y medios de comunicación.

La industria alimentaria mundial mueve miles de millones de euros de beneficios, además de ser una de las responsables directas de la degradación de nuestro planeta.

Sabiendo el gravísimo impacto negativo generado en el planeta y en las personas y seres vivos, estas industrias no tienen reparo en seguir produciendo productos tan peligrosos y aceptados en nuestra sociedad, como puede ser el azúcar, las grasas trans, potenciadores del sabor y un sinfín de productos nocivos y envueltos en maquillaje, para que las personas se enganchen al consumo diario de alimentos que consumidos de forma diaria, son los causantes de las enfermedades modernas de hoy en día( diabetes, colesterol, hipertensión, cáncer, etc…)

Y para reforzar la gran labor diaria de la industria alimentaria por ayudarnos a mejorar nuestra salud, tenemos a nuestros medios de comunicación y redes sociales, que no tienen ningún tipo de valor ni ética para poder decir “NO” a determinados tipos de contenidos publicitarios, y a los que solo les interesa el lenguaje de dinero y de la rentabilidad económica. En estos anuncios, las grandes corporaciones y empresas del sector alimentario disfrazan productos que son perjudiciales y no necesarios para nuestro cuerpo, además de ser adictivos, mediante campañas publicitarias de cuerpos esbeltos y sin grasa, sonrisas y situaciones de alegría a rebosar al consumir esos productos, haciéndonos creer que necesitamos consumirlos, utilizando la estrategia de jugar con las emociones de las personas, sobre todo de las más débiles, ignorantes o influenciables en este aspecto de la salud y del cuidado físico y de la imagen.

Y es que hay muchas drogas en el sector alimentario que están socialmente aceptadas y que no interesa ( sobre todo a esta industria) que se sepa cuan nocivas son para el ser humano cuando se consumen de forma habitual. Éstas se venden tranquilamente en cada esquina de nuestro pueblo o ciudad, en panaderías, supermercados, etc.. y las ingerimos cada día, y nos hacen crear una dependencia a esa sustancia en cuestión. Yo os presento a una de ellas, quizás la más famosa y que está presente en más del 70% de los alimentos diarios que ingerimos “EL AZUCAR”

En otro artículo dedicaremos un merecido tiempo a hablar sobre las consecuencias y repercusiones a varios niveles que tienen estas importantes y controvertidas cuestiones, pero vayamos ahora al grano dando unas claves prácticas de cómo empezar a cuidarnos a través de nuestra alimentación:

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Entrando en materia para alimentarnos bien, ¿Por dónde empiezo?

Busca fuentes fiables de información.

Si no tienes conocimiento de cómo empezar a comer de manera saludable, ponte en manos de un profesional del sector o busca fuentes fiables de información en libros reconocidos e internet. Nuestro consejo es que aunque encuentres variedad de información por tu cuenta, antes de aplicarla en tu cuerpo te asesores con un profesional y entre los dos llevéis a cabo esa acción de cambio.

En Internet, yo recomendaría acudir a consultar la base de datos española de composición de alimentos conocida como BEDCA y alojada en la web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Sus principales ventajas es que es de origen español, que contiene alimentos típicamente españoles, al menos en principio. Entre sus principales inconvenientes destacada la limitación de alimentos disponibles para la consulta.

Aliméntate de manera equilibrada.

Alimentarse de manera equilibrada significa a grandes rasgos, ingerir las fuentes de macronutrientes ( hidratos de carbono, proteínas y grasas), y de micronutrientes( vitaminas y minerales esenciales), de manera correcta y equilibrada. En este punto podríamos escribir libros enteros, como los que ya existen.

Adapta tu alimentación a tu ritmo y estilo de vida.

No va a requerir la misma necesidad de ingerir alimentos un perfil de persona que tiene un trabajo sedentario y practica deporte de manera esporádica y/o con un fin de mantenimiento, que la persona que trabaja de pie toda la jornada y realiza un entrenamiento específico para aumentar masa muscular, o pérdida de grasa, natación, atletismo, ciclismo, etc…

Vale, todo esto está muy bien, pero dame pistas para cambiar mis malos hábitos y empezar a cuidarme!!

Aquí os dejamos unas pautas generales sobre las que podéis empezar a alimentaros correctamente, aunque cabe decir que esta es una explicación muy generalizada de cómo aplicar una ingesta adecuada de alimentos, pues dependiendo de las necesidades y objetivos de cada persona y actividad deberemos variar los porcentajes que a continuación se sugieren.

-Se aconseja ingerir en cada comida que realicemos y en las proporciones adecuadas, las principales fuentes de energía: carbohidratos, proteínas y grasas( monoinsaturadas y poliinsaturadas).

-Divide la ingesta total diaria de macronutrientes de la siguiente manera:

Del 50 al 60% de carbohidratos, especialmente a la hora del desayuno y antes del entrenamiento, con el fin de mantener con energía a nuestra musculatura y nuestro cuerpo durante la actividad diaria.

Del 20 al 35% de proteínas, especialmente después de haber entrenado y antes de acostarnos, para asegurar una reparación muscular adecuada y que no haya pérdida de masa magra. De esta manera nos aseguramos de que nuestro metabolismo esté más activo y quememos más calorías, incluso en reposo.

Del 10 al 20% de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas( excluyendo o limitando al 5% como máximo las grasas saturadas). Las grasas son las responsables de proveer de sabor a las comidas, de actuar también como una fuente de energía ante una actividad diaria, y en el caso de las grasas mono y poliinsaturadas, ayudan al metabolismo a realizar la función de transformar los alimentos en energía y otras funciones, a través de nuestro sistema digestivo, además de ayudar a la absorción de diferentes vitaminas por parte de nuestras células y organismo.

Para terminar este primer acercamiento de cómo mejorar nuestros hábitos de alimentación, incluimos las siguientes pautas y consejos:

-Hidrata a tu cuerpo. Es sumamente importante en nuestro día a día. Se recomienda ingerir entre 1,5 y 2,5 litros de líquidos al día, dependiendo del género, la edad, tipo de actividad, etc… ( aquí, además del agua entrarían las infusiones, zumos, el líquido de los propios alimentos, etc…)

-Ten una dieta rica en frutas, verduras y hortalizas, pues estas son las que aportan unas mayores fuentes de vitaminas y minerales, además de contener grandes cantidades de agua.

-Alterna en tu día a día las fuentes de proteínas animales,( carne, pescado, huevos y lácteos) por fuentes de proteína vegetal( legumbres, cereales de grano entero, semillas y frutos secos de cáscara dura).

-Consume fibra a través de cereales de grano entero( arroz, trigo, avena, etc…) para contribuir a tener un sistema digestivo más activo, limpio y saludable.

-Minimizar al máximo el consumo de alimentos industriales procesados( chocolates, galletas, harinas blancas y grasas saturadas, azúcares artificiales y conservantes), ya que no nos aportan ninguna función útil para nuestro organismo, a excepción de proveer a nuestro cuerpo de grasa y enfermedades cardiovasculares.

Esta información aporta tan solo una pequeñísima parte de un camino largo y necesario que todo ser humano debería empezar caminarlo, eso sí, con delicadeza y paciencia, para cambiar a mejor a sí mismo, a su entorno y a nuestro planeta.

Seguiremos hablando con regularidad sobre este recurrente tema de interés, SALUDOS Y GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO!!

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